Casi todo lo que se escribe sobre invertir da por hecho que ya tienes el dinero apartado, la cuenta abierta y la cabeza puesta. Si no estás ahí todavía, no es que vayas tarde: es que nadie te ha contado los escalones de antes.
Esta página es el orden. Seis pasos, cada uno con lo que ya está escrito en el blog para resolverlo. No hay que hacerlos todos esta semana; hay que hacerlos en este orden, porque cada uno se apoya en el anterior.
Aquí no se dice qué comprar ni cuándo. Es divulgación: el mecanismo y los números, para que decidas tú.
1 · Saber cuánto entra y cuánto sale
Antes de invertir un euro hay que saber cuántos sobran al mes. No es un trámite: es el paso que decide todos los demás, porque de ahí sale la cantidad que vas a poder apartar sin tener que deshacerlo a los tres meses.
La regla del 50/30/20 que repite todo el mundo no le sale a casi nadie con un alquiler español encima. Aquí está qué hacer cuando no te sale: cuánto deberías ahorrar al mes.
2 · Entender por qué corre prisa
El dinero parado en la cuenta corriente no se queda igual: compra menos cada año. Es la parte que casi nadie calcula, y la que explica por qué esperar «a ver qué pasa» ya es una decisión.
La inflación explicada con la compra de la semana, con el dato del INE y lo que pierden 10.000 € parados a cinco, diez y veinte años.
Y como la media del telediario no es la tuya, la calculadora de inflación personal la calcula con tus gastos: si conduces a diario tu inflación no se parece a la de quien va en metro.
3 · El colchón, antes que nada
Invertir sin colchón de emergencia es la forma más rápida de tener que vender en el peor momento. Primero el dinero que puedes necesitar mañana, y después el que no vas a tocar.
Dónde tener el colchón y lo que pagan de verdad las cuentas remuneradas. Si quieres los tipos de hoy, con la fecha a la vista: depósitos y cuentas remuneradas.
4 · Cuánto hace falta, y el hábito
Hace falta mucho menos de lo que se cree para empezar. Lo que no se puede saltar es la parte aburrida: aportar todos los meses, pase lo que pase en las noticias. Eso es casi todo el resultado.
Cuánto dinero necesitas para empezar, y la calculadora de interés compuesto para ver qué hace una aportación pequeña y constante cuando le das años.
5 · Entender la máquina antes de tocarla
Aquí es donde la mayoría empieza, y por eso la mayoría lo pasa mal: comprando algo sin saber qué es. Qué compras exactamente, quién pone el precio y de dónde sale el dinero que se gana.
La bolsa desde cero, el curso gratuito del blog, en entregas de diez minutos. Si solo vas a leer una, que sea la de para qué existe la bolsa.
6 · Elegir dónde, y saber lo que cuesta
Lo último, no lo primero. Y el criterio no es la aplicación más bonita: son las comisiones, dónde está la cuenta y qué pasa con tu dinero si el bróker quiebra.
Comparativa de brókeres, la calculadora de comisiones para ver lo que se llevan en veinte años, y la calculadora de impuestos al vender, que es la parte que casi nadie cuenta.
Tres atajos, según quién seas
- Si tienes más de 50 años y crees que se te ha pasado el arroz: empezar a invertir a los 50, escrito por uno que empezó a los 51.
- Si ya has empezado y quieres ahorrarte lo que yo no me ahorré: los cinco errores de mi primer año.
- Si prefieres leer un libro entero: cinco libros para empezar, y tres que no recomiendo.
Por qué todo esto es gratis
Porque para que una sociedad sea libre y próspera hace falta que lo sean sus miembros, y no se es del todo libre cuando se depende de alguien para llegar a fin de mes. Quien no depende, puede pensar por su cuenta.
Y para no depender hay que formarse primero: entender cómo funciona el dinero de uno antes de moverlo. A esa labor quiere ayudar este blog.
Este blog se financia con enlaces de afiliado: al lector no le cuesta nada y a mí me permite seguir con la labor divulgativa. Van declarados al principio de cada artículo que los lleva, y no deciden el orden de ninguna tabla ni lo que se recomienda. Puedes ver cómo funciona en la política de afiliados.
Esto es divulgación, no asesoramiento financiero. No sé cuál es tu situación y no te voy a decir qué hacer con tu dinero: te cuento cómo funciona y los números, y decides tú.
