Este artículo contiene dos enlaces de afiliación, el de Trezor y el de Ledger. Si compras a través de ellos recibo una comisión y a ti no te cuesta ni un céntimo más. Las dos marcas están tratadas exactamente igual de bien o de mal en el texto: ninguna me ha pagado por salir aquí ni ha visto el artículo antes de publicarse. El de Ledger se añadió el 27/09/2026; antes de esa fecha solo había enlace de Trezor, y así lo decía este aviso. Puedes leer cómo funciona esto en mi política de afiliados.
Qué es un monedero, y por qué el nombre engaña
Un monedero de criptomonedas no guarda criptomonedas. El nombre es malísimo y es el origen de casi toda la confusión.
Tus bitcoins no están dentro de ningún aparato ni de ningún programa: están apuntados en una lista pública que copian miles de ordenadores por todo el mundo. Esa lista dice que a tal dirección le corresponden tantos bitcoins. Y para mover lo que hay en esa dirección hace falta una llave, que es un número larguísimo.
Un monedero es lo que guarda esa llave. Nada más. Es un llavero, no una cartera.
De ahí sale la única clasificación que importa: ¿quién tiene la llave?
| Tipo | Quién tiene la llave | Qué significa |
|---|---|---|
| En una plataforma (Trade Republic, Bit2Me, Binance…) | Ellos | Tú tienes una cuenta y un saldo. Si la plataforma quiebra o te bloquea, dependes de ellos |
| Monedero de programa (una app en el móvil o el ordenador) | Tú, pero en un aparato conectado a internet | Gratis y cómodo. Si ese aparato coge un virus, la llave se puede copiar |
| Monedero frío (el aparato de 50-400 €) | Tú, en un aparato que nunca se conecta | La llave no sale de ahí ni cuando firmas. Es de lo que va este artículo |
A los dos últimos se les llama autocustodia: la llave es tuya y no hay nadie detrás.
Cómo funciona un monedero frío, y qué tienes que hacer tú
Aquí está el meollo, y es más sencillo de lo que parece.
La idea: la llave se genera dentro del aparato el día que lo estrenas y no sale nunca de ahí. Cuando quieres enviar dinero, tu ordenador prepara la orden y se la pasa al aparato; el aparato la firma por dentro y devuelve solo la firma. La llave no ha pasado por el ordenador en ningún momento. Por eso da igual que tu ordenador esté infectado.
Lo que haces tú, paso a paso:
- Lo compras en la tienda oficial de la marca. En ningún otro sitio. Luego explico por qué, con casos reales.
- Lo enciendes y eliges un PIN. Es lo que protege el aparato si te lo roban.
- Te enseña una lista de 12 o 24 palabras y las apuntas a mano en papel. Este es el paso importante de todo el artículo. Esas palabras son la llave: con ellas se recupera tu dinero en cualquier otro aparato, y sin ellas no se recupera con nada.
- Te las vuelve a pedir para comprobar que las tienes bien. No te lo saltes.
- Instalas el programa de la marca en el ordenador, que es solo la ventana para ver lo que tienes y preparar los envíos.
- Te da una dirección para recibir. Antes de mover nada serio, manda una cantidad pequeña desde donde tengas el dinero y comprueba que llega. Siempre.
- Para enviar, confirmas en la pantalla del aparato, no en el ordenador. Comprueba ahí la dirección de destino: si un virus la ha cambiado, la pantalla del aparato te lo enseña.
- Guardas las palabras lejos del aparato, y pensando también en el incendio y en la inundación, no solo en el ladrón.
Y las dos consecuencias que salen de todo esto:
Si pierdes el aparato, no pasa nada. Compras otro, metes las palabras y ahí está tu dinero. El aparato es reemplazable; las palabras no.
Si alguien consigue tus palabras, se acabó. No hay atención al cliente, no hay contraseña que cambiar, no hay transferencia que anular y no hay fondo de garantía. En el artículo sobre la quiebra del bróker hay una tabla de quién responde en cada caso con acciones y ETFs. Aquí esa tabla tendría una sola fila: nadie, nada, nunca.
Dos detalles que conviene saber antes de elegir marca:
Las listas de 12 y 24 palabras son un estándar común y valen en cualquier aparato de cualquier marca. Las de 20 palabras son el sistema de respaldo repartido de Trezor y no funcionan en un Ledger. Si quieres poder cambiar de marca algún día, quédate con el estándar común.
Y existe la frase de contraseña, una especie de palabra número 25 que eliges tú y que no se guarda en ninguna parte. Con ella, unas palabras robadas abren una cartera vacía en vez de la tuya. Es la mejor defensa que hay contra todo lo que viene ahora — y también la mejor forma de perderlo todo si la olvidas, así que no es para el primer día.

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Lo que pasa de verdad, contado con casos
No son hipótesis. Son cosas documentadas, con fecha.
Julio de 2020: se filtra la base de datos de clientes de Ledger. Una clave de API expuesta dejó al aire la base de datos de su tienda. Ledger reconoció al principio un millón de correos electrónicos y unos 9.500 clientes con datos completos. En diciembre de ese año la base se publicó entera en un foro y resultaron ser 272.853 registros detallados, con nombre, apellidos, teléfono y dirección postal. Bastante más de lo estimado. Los aparatos y el programa no se vieron afectados en ningún momento: lo que se filtró fue la lista de quién había comprado uno y dónde vivía.
Junio de 2021: llegan monederos falsos por correo postal. Víctimas de aquella filtración recibieron en su casa un Ledger Nano X en una caja aparentemente auténtica, con una carta que decía que era un reemplazo por motivos de seguridad. Dentro, la placa estaba modificada con una memoria soldada al conector. Las instrucciones pedían conectar el aparato y «importar tu cartera» escribiendo las 24 palabras. Que iban directas al ladrón.
Octubre de 2025 y febrero de 2026: cartas de phishing en papel, a domicilios de propietarios de Trezor y de Ledger, imitando comunicaciones oficiales. Exigían un trámite obligatorio antes de una fecha límite —una «comprobación de transacción» en la versión que imitaba a Ledger, una «comprobación de autenticación» en la de Trezor—, con un código QR que llevaba a una web falsa donde se pedía, otra vez, la frase de recuperación. Las direcciones postales salían, con toda probabilidad, de las filtraciones de datos de las dos empresas.
Mayo de 2023: un Trezor falsificado, comprado de segunda mano. Kaspersky desmontó uno comprado en una web de anuncios clasificados. Le habían cambiado el microcontrolador, desactivado la protección de lectura y eliminado la verificación de firmas. Pero lo verdaderamente elegante es lo otro: la generación aleatoria de las palabras estaba sustituida por una lista de veinte frases prefabricadas. El ladrón tenía la llave desde antes de que la víctima abriera la caja. Esperó alrededor de un mes y vació la cartera.
Fíjate en el patrón, porque es el artículo entero en una frase: en ninguno de estos casos falló el aparato. Falló la persona, o falló la cadena de suministro.
Las tres reglas que salen de ahí
No son opinión mía, son la consecuencia directa de lo anterior.
Se compra en la tienda oficial de la marca, y en ningún otro sitio. Ni de segunda mano, ni en un marketplace, ni a un vendedor tercero dentro de una tienda grande. El descuento nunca compensa. Si te llega uno que no has pedido, no lo conectes: no existen los reemplazos sorpresa.
Nadie te va a pedir nunca las palabras. Ni la marca, ni el soporte, ni un correo, ni una carta con un QR, ni una web «de verificación». Nunca. Es lo único que hay que recordar, y con eso solo ya no te pasa casi nada de lo de arriba.
Las palabras se apuntan a mano y se guardan fuera de casa, o al menos lejos del aparato. Ni foto, ni notas del móvil, ni nube, ni correo a ti mismo. Y pensando en el incendio y en la inundación, no solo en el ladrón.
Ledger o Trezor, comparados
Las dos marcas llevan más de diez años, las dos hacen lo mismo y con las dos se puede estar tranquilo. Esto es lo que las diferencia de verdad:
| Ledger | Trezor | |
|---|---|---|
| De dónde es | Francia | República Checa |
| Modelos hoy | Nano S Plus, Nano X, Nano Gen5, Flex, Stax | Safe 3, Safe 5, Safe 7 |
| Precios | 49 € a 399 € | 59 € a 249 € |
| Versión solo-bitcoin | No | Sí, en los tres modelos y al mismo precio |
| Código abierto | 95 %, reconocido por ellos. El 5 % cerrado es la parte que habla con el chip seguro | Firmware abierto, pero el chip seguro de los modelos 3 y 5 es cerrado igual que el de Ledger. Solo el Safe 7 lleva además un chip auditable |
| Dónde viven las llaves | Dentro del chip seguro | Fuera del chip seguro: el chip solo guarda un secreto que, con tu PIN, las descifra |
| Respaldo | 24 palabras (estándar común) | 12, 20 o 24. Las de 20 son suyas y no valen en otra marca |
| Servicio de recuperación de pago | Sí, Ledger Recover: parte tu llave en tres y la reparte entre tres empresas, con verificación de identidad. Es voluntario | No |
| Filtraciones de datos de clientes | 2020 (la gorda: 272.853 direcciones postales), 2026 por su procesador de pagos | 2024 (66.000) y 2026 (unos 81.000), las dos por proveedores externos |
Lo que yo me llevaría de esta tabla. La diferencia que más se repite por ahí —«Trezor es abierto y Ledger no»— es más pequeña de lo que se cuenta: dos de los tres modelos de Trezor llevan chip cerrado por el mismo motivo que Ledger.
Lo que sí es una diferencia de fondo es Ledger Recover, y aquí me mojo, porque creo que el argumento se cae solo. Si compras uno de estos aparatos es precisamente porque quieres las llaves tú. Y si lo que de verdad quieres es que exista alguien capaz de reconstruir tu llave el día que la pierdas, eso ya existe, es más cómodo y no cuesta una cuota: se llama dejar el dinero en una plataforma regulada. Pagar por un aparato para tener el control y pagar después todos los meses para que tres empresas guarden trozos de tu llave es dar una vuelta larga para acabar cerca de donde empezaste.
Dicho lo cual, es voluntario y viene apagado: nadie te lo activa por la espalda. Pero el día que te lo plantees, la pregunta útil no es «¿me fío de estas tres empresas?», sino «¿entonces para qué compré el aparato?».
Y lo que no es una diferencia: las dos han tenido filtraciones de datos de clientes, y en los dos casos los aparatos siguieron siendo seguros. Lo que falló fue un proveedor, y lo que vino después fue el phishing.
Qué hay hoy y cuánto cuesta
Comprobado el 20 de septiembre de 2026 en las tiendas oficiales de cada marca, no en distribuidores.
| Modelo | Precio | Qué lo distingue |
|---|---|---|
| Trezor Safe 3 | 59 € | Dos botones, pantalla pequeña en blanco y negro. Hace lo mismo que los otros |
| Trezor Safe 5 | 129 € | Pantalla táctil en color, respaldo repartido en varios trozos |
| Trezor Safe 7 | 249 € | Pantalla grande, Bluetooth, batería, el chip nuevo del que hablo arriba |
| Ledger Nano S Plus | 49 € | El más barato de los dos catálogos. Sin Bluetooth ni batería |
| Ledger Nano X | 99 € | Bluetooth y batería, pantalla pequeña |
| Ledger Nano Gen5 | 179 € | Pantalla de tinta electrónica táctil, Bluetooth, NFC |
| Ledger Flex | 249 € | Pantalla más grande con cristal |
| Ledger Stax | 399 € | Pantalla curva y carga inalámbrica |
Cuidado con esta tabla más que con ninguna otra del blog: algunos de esos precios son rebajas vigentes hoy, no precio de catálogo, y hay distribuidores oficiales vendiendo el mismo modelo bastante más caro. Compruébalo el día que compres.
Trezor vende además versiones solo-bitcoin de sus tres modelos, al mismo precio, con un firmware que no entiende de nada más. Para quien solo tiene bitcoin es menos superficie de ataque y menos cosas que puedan salir mal.
Dicho sin rodeos: la seguridad no está en el precio. Un Trezor Safe 3 de 59 € y un Ledger Stax de 399 € protegen la llave con la misma idea. Lo que compras con la diferencia es pantalla, comodidad, inalámbrico y más criptomonedas soportadas. Si vas a usarlo dos veces al año, el barato sobra. Y si el presupuesto decide, aquí está la tienda de Trezor y aquí la de Ledger, que son las dos marcas que enlazo.
Una advertencia sobre el catálogo: el Trezor Model One y el Model T, que son los que más aparecen en artículos antiguos, dejaron de venderse el 8 de enero de 2026. Si un artículo de 2026 te los recomienda, está escrito de memoria.
Lo que Hacienda quiere saber de esto
Tres cosas que se preguntan mucho y se contestan mal. Todas comprobadas en la Agencia Tributaria y en el BOE, con la referencia al final.
El modelo 721 no se aplica a la autocustodia. Ese modelo informa de monedas virtuales situadas en el extranjero, y la obligación recae sobre lo que custodia un tercero por ti. La propia Agencia Tributaria dice que las monedas en monederos cuyas claves controla solo el titular no se computan ni se informan, y que da igual si el monedero es frío o caliente. Ojo a lo que sí cuenta: si además tienes saldo en una plataforma extranjera, ese saldo sigue contando para el umbral de 50.000 €.
Los modelos 172 y 173 no los presentas tú. Los presentan las empresas que custodian o intermedian. Quien está en autocustodia pura no aparece en ninguno.
Mover cripto de una plataforma a tu monedero no tributa. La Agencia Tributaria enumera qué genera ganancia o pérdida —vender por euros, cambiar una cripto por otra, y las pérdidas por quiebra de la plataforma— y un traspaso entre monederos del mismo titular no está en esa lista: no cambia la composición de tu patrimonio, solo dónde está la llave. Te lo cuento como lo que es, un razonamiento a partir de la norma y del silencio de la Agencia, no una cita literal. Y sí tiene una consecuencia práctica: te quedas sin el histórico de la plataforma, y la fecha y el precio de compra tienes que poder demostrarlos tú. Guarda los justificantes antes de mover nada.
Lo que sí grava la mera tenencia es el Impuesto sobre el Patrimonio, y ahí da igual dónde estén guardadas. Solo afecta a patrimonios altos: la exención estatal está en 700.000 € y cada comunidad tiene la suya.
Entonces, ¿hace falta uno?
Depende de una sola cosa, y no es cuánto tienes: es de qué riesgo quieres protegerte.
Un monedero frío tiene sentido si lo que te quita el sueño es que la plataforma donde lo tienes quiebre, te congele la cuenta o desaparezca. Ha pasado, y cuando pasa no hay fondo de garantía que valga: en cripto no existe.
Un monedero frío no tiene sentido si lo que va a pasar es que guardes las palabras en una nota del móvil, o que las pierdas en una mudanza, o que un día te llegue una carta con un QR y las escribas. Entonces no has reducido el riesgo: lo has cambiado por uno peor, porque el anterior al menos tenía a alguien al otro lado.
Y esta pregunta no es exclusiva de la cripto. «Lo tengo yo o lo tiene alguien por mí» aparece igual con el oro, y ahí la diferencia no es solo de comodidad: el lingote puede estar exento de IVA, pero el servicio de custodia paga el 21 %, y las dos cosas están en el mismo artículo de la ley. Lo conté en invertir en oro desde España.
Y aquí va lo mío, que es lo honesto: yo no tengo monedero físico. Lo cuento también en el artículo donde explico qué hago con bitcoin. La cantidad que tengo es pequeña, está en una plataforma regulada, y he preferido la sencillez al riesgo de perder yo mismo las claves, que es el error más repetido de quien empieza por aquí. No es una recomendación: es mi decisión con mis cantidades. Con otras cifras la respuesta sería otra, y si algún día cambio lo contaré.
Lo que no haría nunca es comprarme uno para sentirme más seguro y dejar las palabras en la misma cajita, encima de la mesa del salón. Eso no es seguridad, es decoración.
Lo que hay que quedarse: un monedero frío no guarda tus criptomonedas, guarda la llave, y esa llave son 12, 20 o 24 palabras. El aparato es reemplazable; las palabras no. Quita el riesgo de que la plataforma falle y no quita ninguno de los demás. Se compra en la tienda oficial y nadie te va a pedir nunca las palabras. Y entre Ledger y Trezor la diferencia real es cuánto código puedes mirar y qué hace el chip seguro en cada uno, no la pantalla.
De dónde sale cada cosa
- Precios y catálogo: tiendas oficiales de Trezor (trezor.io) y Ledger (shop.ledger.com), consultadas desde España el 20 de septiembre de 2026.
- Fin de la venta del Model One y el Model T: comunicado de producto de Trezor, 8 de enero de 2026.
- Filtración de datos de Ledger: comunicados oficiales de Ledger de julio y de diciembre de 2020.
- Monederos falsos enviados por correo: documentado en junio de 2021 con el análisis técnico de la placa modificada.
- Cartas de phishing en papel: campañas con fechas límite de octubre de 2025 (versión Ledger) y febrero de 2026 (versión Trezor).
- Trezor falsificado de segunda mano: análisis técnico de Kaspersky, mayo de 2023.
- Código abierto al 95 %: declaración oficial de Ledger, verano de 2024.
- Chip seguro de Infineon en el Trezor Safe 3 y el Safe 5: documentación oficial de Trezor.
- Dónde se guardan las llaves en Trezor: documentación oficial de Trezor sobre el chip seguro.
- Fallo del chip TROPIC01: aviso de seguridad de Tropic Square del 3 de junio de 2026 y respuesta oficial de Trezor.
- Ledger Recover: anuncio de mayo de 2023, lanzamiento de octubre de 2023 y página de producto actual.
- Filtraciones de datos por proveedores: Trezor en enero de 2024 y en agosto de 2026, esta última revisada al alza el 7 de septiembre de 2026; Ledger en enero de 2026.
- Modelo 721 y autocustodia: Orden HFP/886/2023 y preguntas frecuentes de la Agencia Tributaria sobre el modelo 721.
- Modelos 172 y 173: Orden HFP/887/2023.
- Qué tributa en el IRPF: Manual práctico de Renta de la Agencia Tributaria, capítulo de ganancias y pérdidas patrimoniales, apartado de monedas virtuales.
- Impuesto sobre el Patrimonio: Ley 19/1991, artículo 24 para valorar a precio de mercado y artículo 28.2 para el mínimo exento estatal de 700.000 €, y manual práctico de la Agencia Tributaria.
⚠️ Aviso: los criptoactivos son un producto de riesgo elevado; puedes perder todo el dinero que pongas. Este artículo no dice que compres criptomonedas ni cuándo hacerlo: solo explica cómo funciona guardarlas uno mismo. No soy asesor financiero registrado y nada de lo anterior es una recomendación de inversión. Tampoco es asesoramiento fiscal: si tu caso tiene algo particular, págale una hora a un asesor. Los datos y precios están comprobados el 20 de septiembre de 2026 y pueden haber cambiado cuando leas esto.
